El CAMINO HACIA LA INTIMIDAD VERDADERA


Hace una semana mi hija Isabel Cristina fue a mi cuarto en la madrugada y me dijo que tenía miedo, fui con ella a su cuarto, ore por ella y entre dormida me pregunto ¿“mama porque no podemos ver a Jesús en la vida real”? .Fue más que una pregunta fue un llamado del espíritu a ir a una realidad desconocida con urgencia. Sentí que ella no me estaba preguntando, ella me estaba pidiendo ver a Jesús en realidad, no quería solo que habláramos de él, que le contara de Él, ella ahora lo quiere a él. Cuando se quedo dormida quede por mucho tiempo sintiendo en lo más profundo de mi que esa era una oración que ella hizo esa noche, que fue oída por el padre y que será contestada de Él para ella…
Hay una oración en lo más íntimo de nuestra alma, una oración que no tiene palabras, pero Nuestro Dios, el Dios de la biblia la oye.
Isabel Cristina nunca oro como lo hizo esa madrugada, oí un clamor de su espíritu, oí un llanto en su alma…ella extraña al padre y yo desconocía esa realidad en su vida, esa conciencia, ese deseo.
Creo que así es el padre con nosotros, el puede oír las palabras que no pronunciamos, el puede oír el clamor de nuestra alma.
Hace dos días recibí un libro como respuesta al clamor que ella inicio en mi vida; “el arte perdido de practicar su presencia” de JIM GOLL.
Si podemos oír a Dios y guardamos y ponemos por obra lo que oímos todo lo demás es prefecto!
Quiero compartir contigo algunos párrafos benditos escritos por Jim
¿Como hacemos para disfrutar de la comunión intima con Jesús que ya no está más físicamente, o con el padre que está en el espíritu? Nuestra comunión se halla a través del espíritu santo, quien entra en comunión con nuestro espíritu como hijos de Dios. Parte del rol del espíritu santo en nuestras vidas es el de traernos hacia la intima comunión con Cristo, para que esto suceda debemos primero calmar nuestro propio espíritu y tranquilizar nuestro ser interior.

SI QUEREMOS SER INTIMOS DEBEMOS APRENDER A QUEDARNOS QUIETOS
Mientras no aprendamos a estar ante Dios con el espíritu, la mente y el cuerpo en silencio no podremos experimentar la intimidad con El. Para los que queremos experimentar una profunda y amorosa comunión con nuestro señor, es esencial una atmosfera de silencio absoluto.
El profeta Habacuc escribió “El señor está en su templo guarde toda la tierra silencio en su presencia”. En el salmos 46 el señor dice “quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios”.
Este “conocer” es más que un mero conocimiento informativo. Significa que su espíritu nos llene, que su aliento nos inspire, y su corazón nos dé vigor! Este es el tipo de intimidad que el busca con nosotros pero para entrar allí hace falta que estemos quietos y callados.
Si no sabemos cómo escuchar el “suave murmullo” de Dios, se ahogara en medio del bullicio.

EL SILENCIO ES UN GRAN DESAFIO
Para que nuestro hombre interior este en comunión con Dios, primero debemos quitar las distracciones externas. Segundo debemos aprender a silenciar nuestro ser interior, todas las voces y pensamientos en nosotros que están pujando por nuestra atención. Los dos no se irán por su cuenta o por accidente, debemos conquistarlos con firme compromiso y acción deliberada.
Descubrí que hay que estar libres de las distracciones externas para poder “centrarnos en nuestros corazones”, aunque nuestras almas están apuradas e irritadas en el centro a un lugar donde Dios comanda paz, y donde su reino se manifiesta.
Lograr el silencio en el espíritu es un medio que busca ese fin, no es un fin en si mismo. El silencio no es la meta en si, quiero llegar estar en silencio y calmo en mente para que mi corazón pueda conocer y sentir a Dios moviéndose en el.

MEDITANDO EN LAS ESCRITURAS ES UN ARMA PARA ESTAR QUIETOS Y EN SILENCIO
No estoy hablando de un método del lejano oriente o la nueva era de vaciar la mente, sino de la profunda concentración en una porción de la palabra de Dios, es dejar que nuestras mentes se llenen de las escrituras. La palabra de Dios está viva y activa, meditando en ella podemos pasar al reino del espíritu.
Cuando nos enfocamos y reflexionamos en la palabra el espíritu santo usara la palabra viva de Dios para llevarnos a la presencia del mismo Dios. Leer la palabra para tener un encuentro personal y vivo con divino autor de la vida.

A VECES USAMOS LAS DISTRACCIONES EXTERNAS PARA HUIR DE CONFUCIONES INTERNAS
Tenemos que enfrentarnos con la inquietud interna, entrara a una habitación privada y cerrar la puerta no significa que hayamos cerrados todas nuestras dudas internas, nuestros miedos, malos recuerdos, conflictos sin resolver, sentimientos de enojo y deseos impulsivos. Para acallar es necesario
Confesar, perdonar, olvidar, remover, combatir y resistir, construir, ponerse la armadura de la fe. Otro día voy a describir cada uno de estos puntos.
Si el corazón es el que ora, es evidente que a veces y aun constantemente pueda orar por si mismo sin ayuda de palabras dichas o concebidas.
Dios lee los secretos del corazón. Dios lee sus mas íntimos sentimientos. Hasta aquellos de los que usted no está al tanto. Hay que mantenerse en contacto de la oración interna.
Padre llévanos hacia esos senderos olvidados. Silencia esas voces iracundas que claman por nuestra atención. Callas nuestras almas para que podamos conocerte y conocer a tu hermoso hijo. Espíritu santo tomate la libertad de escribir estas leyes en nuestra mente y nuestro corazón. Queremos conocerte por el bien de tu reino. Amén!